Una vez que la Agencia Europea del Medicamento (EMA) ha despejado las incertidumbres que se cernían sobre las vacunas de AstraZeneca y de Janssen para inmunizar contra la Covid 19, el ritmo de vacunación empieza a ser relevante en nuestro país con cifras superiores a las 400.000 dosis diarias.
No hay vuelta atrás. La ley de Cambio Climático, aprobada en el Congreso de los Diputados y a la espera de su ratificación en el Senado, supone el impulso definitivo al coche eléctrico.
Después de un año de pandemia en el que ya hemos sufrido tres olas importantes de contagios, confinamientos, restricciones de movilidad de distinta índole, cierres y aperturas de comercios y de establecimientos de hostelería… Lo más complicado es encontrar el difícil equilibrio de salvaguardar la salud de la población, por un lado, e intentar ir recuperando la actividad económica, por otro.
Durante el último año, se ha especulado con distintas cifras respecto a los efectos económicos negativos que está produciendo la pandemia en distintos sectores, especialmente en la hostelería, el ocio y el turismo.
El Parlamento Europeo acaba de dar el pistoletazo de salida para que en poco tiempo se ponga en marcha el paquete de ayudas de la unión europea para la recuperación económica para los países miembros. A la aprobación por parte de la Eurocámara del mecanismo de resiliencia y recuperación (RRF) le seguirá en los próximos días la ratificación, por parte de los países miembros, de la legislación comunitaria respecto a los recursos propios que se utilizarán para abonar los intereses de la deuda.
Con nuestros movimientos muy limitados debido a los confinamientos continuos, nuestra forma de vida es ahora muy diferente. La mayoría de la población apenas sale, el teletrabajo se ha instaurado a marchas forzadas en muchas empresas y los viajes de todo tipo han disminuido drásticamente.
“Sólo la vacunación masiva abrirá el camino a la normalidad que deseamos”. Así de tajante se mostraba recientemente el presidente del Gobierno español ante el Consejo Ejecutivo de la Organización Mundial del Turismo. Esta afirmación, que es perfectamente válida para cualquier nación, lo es todavía más para España, que vive por y para el turismo, y por ese motivo hemos sido uno de los países económicamente más perjudicados del mundo a causa de la pandemia.
“Año de nieves, año de bienes”, es un clásico del refranero español que esperamos que en algún momento de 2021 se haga realidad, porque lo estamos necesitando después de tantas fatalidades acumuladas. Pero la realidad es que el comienzo de año no ha sido el más idóneo para que se cumpla el refrán, dados los cuantiosos daños que ha ocasionado la borrasca Filomena.
Después de tantos meses de dolor, pesimismo e incertidumbre, la comunidad científica internacional ha conseguido en un tiempo récord devolver a la sociedad la esperanza y la confianza en el futuro.